El pasado fin de semana cuando la luz solar aún no había comenzado a alumbrar el firmamento, el mundo se entera que un régimen que superó más de un cuarto de siglo en el poder venezolano caía capturado en el palacio de Miraflores. Nicolas Maduro alcanzó a ostentar el poder por más de trece años, poder que heredó de su más allegado amigo, el fallecido Hugo Chávez.
Su captura se debe a que el mandatario venezolano ha sido acusado de liderar un cartel de narcotráfico y poseer vínculos con organizaciones terroristas. Estados Unidos lo considera responsable de facilitar el tráfico de drogas hacía su territorio, lo que llegó a una recompensa de unos cincuenta millones de dólares a quién diese información que llegare a su captura.
La caza de este líder venezolano fue parte de una campaña más amplia que han realizado el país norteño de América.
El acecho en que cayó el dictador venezolano ha generado diversas reacciones a nivel internacional con líderes políticos en este continente condenando la intervención militar de los gringos y expresando su solidaridad con el pueblo de Maduro.
Hoy el gobernante de Venezuela por casi década y media enfrenta cargo por narcotráfico y otros delitos considerados de alta gravedad, lo que podía llevarlo el resto de su vida en prisión.
Si se le llega a demostrar su culpabilidad podría recibir una pena mínima de veinte años de prisión o posiblemente una condena que lo dejara enclaustrado en un fragmento de pieza sin llegar a ver la luz solar por el resto de su existencia.
Alvin Kenneth Hellerstein, abogado de 92 años y judío ortodoxo, es el juez asignado para presidir la primera audiencia del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, como parte del proceso judicial que Estados Unidos ha iniciado en su contra.
Hace tres días Maduro presentó cargos ante el juez Alvin Hellerstein, un veterano de noventa y dos años judío y ortodoxo, por cierto, es el mismo juez quien le tomó las primeras declaraciones a Hugo “el pollo” Carvajal, un venezolano que fue de la intimidad de Nicolas Maduro quien salió de su país debido a su intento de escapar de las autoridades estadounidenses tras ser acusado de narcotráfico y de ser parte del cartel de los soles. El pollo Carvajal salió de Venezuela a España, luego de un tiempo de estadía en el país español, fue extraditado a los Estados Unidos. Carvajal fue unos de los altos mandos militares y director de inteligencia en el régimen chavista, se comenta que Carvajal salió de Venezuela por tener diferencias con Maduro, de manera que probablemente el juez puede tener pleno conocimiento de las astucias de Maduro como narcotraficante y terrorista, razones que lo han llevado a la prisión.
La captura de Nicolás Maduro, reportada por medios internacionales el 3 de enero de 2026, marca un punto de inflexión histórico en el derecho internacional y la justicia penal transnacional. De confirmarse plenamente en instancias judiciales, sería la primera vez en América Latina que un jefe de Estado en ejercicio es puesto bajo custodia extranjera para responder por delitos graves de alcance internacional.